Estadios de la NFL completan modificaciones estructurales para cumplir con las normas del Mundial de la FIFA
Los estadios de la NFL seleccionados como sedes para la Copa del Mundo finalizaron un complejo proceso de transformación arquitectónica que tomó varios meses, con el objetivo de adaptar sus terrenos d…

Los estadios de la NFL seleccionados como sedes para la Copa del Mundo finalizaron un complejo proceso de transformación arquitectónica que tomó varios meses, con el objetivo de adaptar sus terrenos de juego, gradas y logotipos a las estrictas normativas exigidas por la FIFA para el torneo de fútbol más importante del planeta.
Debido a que una cancha de fútbol profesional posee dimensiones de ancho superiores a las de un campo de fútbol americano, varios de los 11 estadios estadounidenses elegidos tuvieron que realizar modificaciones mayores en su infraestructura. Las obras principales consistieron en el desmontaje parcial de las secciones inferiores de las gradas, afectando especialmente a las primeras filas y a las esquinas de los recintos para garantizar las medidas reglamentarias de la FIFA.
En el Lincoln Financial Field (69.000 localidades) de Filadelfia costó “unos cuantos millones de dólares” demoler las gradas de hormigón y sustituirlas por estructuras metálicas, explica a la AFP Frank Gummieny, director de operaciones de los Eagles, la franquicia local de la NFL.
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“Se instalaron el año pasado para el Mundial de Clubes. Ahora, ya no se necesita más que aproximadamente una semana para desplazarlas hacia el interior o hacia el exterior”, afirma.
En el SoFi Stadium de Los Ángeles (70.000 plazas) se retiraron 100 asientos en cada esquina para disponer de un terreno de juego reglamentario.
El organismo mundial quería inicialmente campos de 80 metros de ancho, pero ninguno de los recintos podía alcanzar esas dimensiones, según Otto Benedict, vicepresidente de operaciones de la empresa que gestiona el estadio, inaugurado en 2020.
Según los medios locales, el campo del SoFi mide 105 metros de largo por 68 metros de ancho, como todos los estadios de Estados Unidos para la COpa del Mundo, que se disputará también en Canadá y México desde el 11 de junio.
“Creo que han tenido una colaboración excelente con nosotros y con los estadios de la NFL para decir: ‘¿Hasta dónde podemos llegar?'”, añade Otto Benedict.
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Estadios climatizados
El SoFi Stadium retiró dos filas adicionales de asientos en dos de las esquinas para crear más espacio.
“Querían tener al menos tres metros y logramos alcanzar cinco metros… Quienes se sienten en una esquina tendrán un lugar increíble“, lo más cerca posible del campo, subraya el responsable.
Otro desafío fue sustituir los céspedes sintéticos por naturales o híbridos resistentes al calor y la humedad o, por el contrario, al frescor de los estadios climatizados.
En Houston, en el NRG Stadium –rebautizado Estadio de Houston para el Mundial–, se reactivaron los sistemas de riego subterráneo instalados durante la construcción.
El comité organizador trajo desde los Países Bajos un acondicionador mineral de alto rendimiento destinado a favorecer el crecimiento del césped.
Además, como el estadio está climatizado, su techo permanecerá cerrado para proteger a los aficionados y a los jugadores de la ola de calor (unos 40 ºC) prevista en verano.
“Es un césped de clima frío enviado desde Denver“, en Colorado, precisa a la AFP Hussain Naqi, director general del NRG Park, el complejo en el que se encuentra el recinto que acogerá cinco partidos.
En el AT&T Stadium de Arlington, cerca de Dallas, también climatizado y el más grande de la competición (94.000 plazas), una luz violeta estimula el crecimiento de la grama recientemente instalada.
Son 18 largos brazos metálicos equipados con bombillas y conectados a la estructura superior del estadio.
Wembley como modelo
El director general del estadio, Tod Martin, visitó los estadios de Wembley y del Tottenham, en Londres, que cuentan con sistemas similares.
Este sistema “proporciona toda la luz necesaria para que el césped crezca y se desarrolle de manera óptima”, dice a la AFP Martin.
El estadio de Dallas acogerá nueve partidos, incluida una semifinal el 14 de julio.
En Miami, las cosas han sido más sencillas. El Hard Rock Stadium (65.000 plazas) ya cuenta con un césped híbrido y el campo de los Dolphins es lo bastante grande para el fútbol.
El recinto albergará siete encuentros, incluido el partido por el tercer puesto.
Los estadios también han tenido que retirar toda la señalización con los nombres de los patrocinadores tradicionales, que serán sustituidos por los de la FIFA durante el Mundial, desde el nombre del estadio en algunos casos hasta los bares y restaurantes.
“Es una tarea realmente monumental. Vayas donde vayas, de repente te encuentras con un nuevo nombre o con algo que hay que cubrir”, explica Otto Benedict, del SoFi Stadium de Los Ángeles.
En Houston, las operaciones para ocultar el enorme logo NRG situado al borde del techo costaron un millón de dólares, según la prensa local.
Solo Atlanta ha podido conservar el nombre de Mercedes Benz Stadium. Los responsables consideraron, en efecto, que retirar o recubrir el enorme logo del fabricante alemán dañaría el techo retráctil del estadio.









